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La Cinta Blanca
Esta la vi en el ciclo actual del CELARG*

El blanco, simbolo de la pureza, se levanta en esta pieza como una ironía gigantesca que viene arrastrada desde el título hasta su estética desaturada. Ironía porque La Cinta Blanca lidia precisamente con la destrucción de la inocencia y el nacimiento de casi cualquier forma de maldad. 


Das Weisse band es un film del director Michael Haneke, quizás más conocido por la película La Pianiste. Su filmografía destaca –entre otras cosas– por la crudeza de las imágenes, y porque la experiencia suele alcanzar niveles de sadismo insoportables para muchos en el público.

La peli narra los extraños sucesos que amenazan la integridad física de los habitantes de un pueblo alemán días antes de que estalle la Primera Guerra Mundial. Haneke nos pasea por la cotidianidad de más de seis familias del pueblo, en un paisaje bucólico y con un ritmo despreocupado que en mí generaron una ansiedad terrible, casi claustrofóbica.  Un sentimiento que además es estimulado por las interiores vagamente iluminados que nos distancian de todo.

Los secretos de las familias –antagónicos con sus profesiones y su modus vivendi; la educación y el control estricto de los padres sobre los niños (quienes sin duda ofrecen las mejores interpretaciones del elenco) y la hegemonía de un Barón adinerado en oposición a un pueblo hambriento parecen ser los catalizadores de una serie de desgracias que empiezan a destruir periodicamente la confianza aparente en la pequeña sociedad.



Pero todos estos elementos están subyugados a un poder superior: el religioso. Los realizadores parecen plantear que en las doctrinas severas del protestantismo,  basadas en el miedo y  el radicalismo, está el origen de todo lo perverso que los habitantes del pueblo asumen como natural, y que se viene repitiendo y transmitiendo de generación en generación hasta que explota como una olla de presión defectuosa.
Es por eso que Haneke declaró que La Cinta Blanca "es el origen de todo tipo de terrorismo".
Este apartado rural germánico es un microcosmo de un problema que se ha ido intensificando en las últimas décadas en nuestro mundo. Actos violentos que son generados para causar terror, casi siempre son perpetrados por alguien que ha sido –por la religión o la política– continuamente aterrorizado, y esta se convierte en la única forma de trascender que conocen.
Básicamente, la violencia genera más violencia.
...
Y eso se los puede confirmar la Dra. Nancy.
La película sobresale en su tarea de asustarnos a todos, y no por las escenas explícitas que aparentemente se convirtieron en un escudo del director. Sino por la austeridad de su forma, lo impecable de la puesta en escena y, especialmente,  la fuerza del enorme cast que nos lleva a las sombras de su mundo interior, destrozado por un evangelio inhumano.
Trailer al final.




Ah! Y ocho cuadritos de cri-cri...o lo que sea.